Traductor - Translate

martes, 19 de abril de 2016

Mi pueblo jamás será el “punching-ball” de la telebasura.

No me cabe la menor duda del poder de la telebasura. Es el cóctel perfecto para la sociedad simple, irreflexiva y en gran medida ignorante que el lado oscuro de Internet ha creado. Se aprovecha de ese hándicap social para hacer caja, utilizando a manipulables ciudadanos que extasiados por las tertulias televisivas y el poder que les otorga la frase “libertad de expresión”, buscan el minuto de gloria que se les debe por tragarse tales bazofias.

Parece, que ahora un programa de la telebasura ha centrado su punto de mira en el pueblo que define mi ser. El lugar donde se sustentan mis raíces y que dota mi espíritu de paz y armonía. Ese programa es El Intermedio y ese pueblo es Llanos del Caudillo. Yo, humilde ciudadano que cuento con la única virtud de la reflexión, levanto mi voz para advertir, que mi pueblo jamás será el “punching-ball” de la telebasura.

Jamás, mientras El Intermedio trate en sus reportajes de forma torticera, demagógica y sin fundamento la Ley de Memoria Histórica. Una Ley, que aún estando de acuerdo con ella, ya desde su aprobación en 2007 fue objeto de tal controversia, que bien merece tratarla con responsabilidad y bastante tacto.

sábado, 26 de septiembre de 2015

Recibirá su merecido

Aprovechando la jornada de reflexión de las elecciones catalanas, siento la obligación de volver a reflexionar sobre algo tan manido, y que personalmente a estas alturas me produce tanto hastío, como es la política catalana. Mejor dicho la antipolítica catalana, porque el único cambio social que ha propiciado el Gobierno Mas, ha sido la fractura de la sociedad catalana en dos bandos. El único gobierno de la economía catalana, ha sido invertir ingentes cantidades de dinero e influencias en propaganda independentista, mientras se estancaba la resolución de los verdaderos problemas que afectan al pueblo catalán. Después de un lustro en el poder, Artur Mas ha demostrado su total incompetencia reiteradas veces, y mañana pagará sus deudas con la sociedad catalana.

lunes, 11 de mayo de 2015

Seguimos aquí

En un país gobernado por la telebasura, donde prima más el show que el bizarro trabajo; donde la cultura del pelotazo más que extinguirse se ha adueñado de la política, UPyD sigue con vida.

Participar en este proyecto reporta sensaciones tan agradables como las que experimenté en las pasadas elecciones autonómicas de Andalucía del 22 de marzo, al estar incluido en las listas del partido por la provincia de Jaén. Nadie pudo acusarme de estar en una organización con corruptos en sus filas. Nadie pudo acusarme de incoherencias en nuestros programas electorales. Nadie pudo acusarme de participar en política, por mero oportunismo laboral. Sensaciones, que me hicieron olvidar esas consecuencias desfavorables que también reporta militar en un partido demasiado innovador para no ser radical. Demasiado moderno, para estar liderado por una política de carrera. Gracias Rosa, por tu implicación absoluta en crear una opción política tan necesaria en nuestros días. Gracias por tu experta aportación, pero como ya he dicho varias veces en este blog, no se puede vender regeneración con un catálogo en blanco y negro.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Políticas de aldea

No me atrevería a asegurar, si el siempre lúcido eurodiputado de UPyD, Fernando Maura lleva razón en esta ocasión, cuando afirma que “Albert Rivera es el futuro”. Pero lo que me queda claro, es que Rosa Díez y sus palmeros son el pasado. Forman parte de una casta política (con el permiso de Pablo Iglesias, y advirtiendo que no me consideren parte de SUS ciudadanos)  que se resiste a aceptar la realidad que vemos los mortales. Esa casta; en este caso más grave porque intenta vender regeneración, que aislada en su burbuja se aferra a los sillones ganados en circunstancias muy distintas a las actuales esperando que pase el temporal.

jueves, 6 de noviembre de 2014

Una España más catalana

Como titularía García Márquez, la crónica de una muerte "política" anunciada, tocará a su fin el 9-N.

La pantomima que Artur Mas, se ha sacado de la chistera para inmolarse públicamente no tendrá más recorrido. Atrás quedan los chantajes al Estado al que siempre ha pertenecido, unas elecciones que convocó para legitimar sus amenazas y fue el primer ridículo de una serie interminable. Atrás quedan los golpes que se ha dado contra el muro de la legalidad constitucional aceptada en su día por él mismo, los avisos de las diferentes instituciones europeas y la vergüenza de aceptar la diferencia entre el término subjetivo  “España nos roba” y el objetivo “Pujol nos ha robado” . Por delante quedará todo el daño ocasionado a la sociedad catalana, resquebrajada entre lo blanco y lo negro; sin ningún tipo de matiz y unas elecciones anticipadas que certifiquen el fracaso independentista de un partido que siempre fue nacionalista.

Entradas populares

Entradas más visitadas esta semana