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martes, 2 de septiembre de 2014

UPyD y Ciudadanos

Terminaba mi último post, refiriendo aquellas circunstancias que terminaron de motivarme para participar en política. Aquellos momentos de indignación colectiva, que me hicieron decantarme por salir de la comodidad de la crítica, para aportar mi más humilde grano de arena, en aquellos ámbitos que mi experiencia vital, mi formación, mis inquietudes y reflexiones más profundas, pudieran hacerlo. Intentar influir positivamente en todo lo que la longitud de mis brazos pudieran abarcar, recuerdo haber escrito.

Suelo implicarme demasiado en todo aquello en lo que me involucro, por lo que si deseaba defender ideas, tenía muy claro que debía hacerlo desde la formación política que más se ajustara a mis ideales. Buscaba una formación del siglo XXI; con ideas y propuestas propias del siglo XXI, que se alejara lo máximo posible del rancio debate ideológico izquierda-derecha, inevitable en otros siglos, pero a todas luces (y a los hechos me remito) estéril en la España actual. Una formación que atacara al bipartidismo envuelto en su aura de invulnerabilidad, con sentido común y propuestas para una verdadera regeneración democrática, sustentadas en la legalidad y el debate constructivo....La llamada tercera vía.
Estaba claro; debía unirme a UPyD, porque no existía un partido nacional que se ajustara mejor a mis creencias personales. Era septiembre de 2013.

sábado, 30 de agosto de 2014

Ordenando colectivos

Conocí la gruesa línea que debe separar a la sociedad civil, de los estamentos políticos, una vez dentro del huracán de indignación popular; en el que muchos vimos el despertar de una sociedad aletargada, en el que se materializó el llamado movimiento 15 M.
Aquel momento del 2011, no fue el resultado de acción política alguna, ni de un hecho concreto. No se generó de la noche a la mañana, aunque así parezca, ni mucho menos estaba compuesto por gente de una ideología concreta. Fue el resultado de años de sufrimiento y escasas perspectivas de futuro, en una sociedad que después de décadas de democracia, se sentía madura y quería influir de alguna manera en los diversos frentes económicos, sociales y políticos que degeneraban una España construida al amparo de una realidad que se tornaba engañosa.

martes, 19 de agosto de 2014

Martos, turismo y desidia.

Corría el verano del 2010, cuando gracias a la realización de un curso orientado a la explotación del turismo cultural en Martos, tuve la oportunidad de pasar muchas horas en la Torre del Homenaje de la llamada fortaleza baja de la villa. Fue una experiencia muy enriquecedora, más que por lo que nos enseñaron en aquel curso nuestros monitores, por todas las aportaciones que los visitantes a la torre nos regalaban a diario. Entendí y comencé a participar por aquellas fechas, de la profunda admiración y cariño que los vecinos de Martos profesaban hacía el patrimonio histórico, de la que después de cinco años sentía mi ciudad. Aquel verano, tuve la oportunidad de profundizar en la milenaria historia de Martos, en sus monumentos, en ese patrimonio histórico real y/o legendario.
Capte la necesidad de dar a conocer todo lo que empezaba a maravillarme, a los visitantes que se acercaban a la ciudad y los beneficios que nos traería un incremento del turismo a nivel económico y social. Me ilusioné tanto con la idea, que junto con algunas compañeras del curso, creamos una asociación que lamentablemente no cuajó por diversas circunstancias.
Entonces, como ahora, solía implicarme a fondo en todo lo que hacía y mi mayor ambición era sentir que cada día se intentaba mejorar, para ofrecer al visitante a la Torre del Homenaje un plus añadido. 

Y entonces...me topé con la desidia.

jueves, 14 de agosto de 2014

No somos nada

Es curioso...Mi hija; adolescente ella, tiene que soportar cada día mis bienintencionados consejos. Ella, imagino que como yo en su día, envuelta en un mundo de temores ocultos, ganas de destacar, de ser aceptada en un mundo tan pequeño como grande es su imaginación, sopesa cada día si lo que yo le digo es lo correcto o en cambio puedo estar equivocado.

Como todo padre de vecino, aconsejo (a veces riño) a mi hija, que planifique su vida, que persiga sueños, que se ilusione por las cosas que hace y que nunca caiga en la resignación. ¡Tu vida será como quieras que sea, si trabajas y te esfuerzas por conseguirlo! Le digo yo.
Pobre de mí.

jueves, 12 de junio de 2014

Palabra de republicano

Ustedes, tanto como yo; que han leído de forma superficial o estudiado profundamente la convulsa historia de España, no habrán podido evitar la tentación de imaginarse siendo protagonistas de aquellos hechos cruciales que cambiaron el rumbo este país, siempre idealizados por nuestra fértil imaginación y condimentados con ciertas dosis de esa ignorancia intrínseca en la raza humana.


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